Hay personas que a pesar de no padecer un trastorno físico, emocional o psicológico que los limite en ese terreno, no gozan plenamente su sexualidad.

Muchas veces, los responsables de ese escaso placer no son otros que los maloshábitos sexuales que han adquirido y perpetuado. Revisemos algunos de los más comunes:

 

1) Saltarse el juego previo

Ir directo al grano es uno de los vicios que hemos heredado el porno.

Además de acercar emocionalmente a la pareja, los besos y caricias nos ayudan en la preparación física para el encuentro, especialmente a las mujeres ya que contribuyen al proceso de lubricación.

 

2) No atreverse a experimentar

Hay parejas que solo tienen dos o tres posturas y dos o tres estilos de beso, lo que hunde su vida sexual en la monotonía.

Probar cosas nuevas, jugar, arriesgarse, divertirse, aventurarse, ayuda a mantener la chispa encendida.

posturas-sexuales-balsa-destacada

 

3) Ser un egoísta sexual

Hay personas que se concentran solo en su placer y se olvidan de que están junto a otro ser humano.

El amante perfecto toma en cuenta las necesidades de su pareja, las coloca junto a las suyas y busca la manera de satisfacer todas, en equipo.

 

4) No hablar

Tener una buena comunicación antes, durante y después de la relación sexual, puede marcar una diferencia importante en el disfrute.

La falta de confianza o las propias inhibiciones que impiden hablar sobre lo que gusta y no en la cama, son una barrera que se interpone y no permite el goce pleno.

sexo_

 

5) Mentir

“Estuviste maravilloso”, “sí, me encantó eso que hiciste”. Hay quien no se atreve a ser honesto en la cama con tal de no herir a su pareja, sin tomar en cuenta que muchas veces esas “mentiras piadosas” mandan un mensaje equivocado e invitan al otro a seguir haciendo esas cosas que no gustaron, provocando así un círculo vicioso de insatisfacción.

*Artículo escrito por Silvia Olmedo, psicóloga, experta en divulgación y escritora. Puedes seguirla en Facebook, Twitter e Instagram.

No hay comentarios